Blog de los Seminarios de Palencia

Seminarios Diocesanos Mayor y Menor de Palencia

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Los ejercicios espirituales son un itinerario interior que está jalonado por innumerables momentos de gracia en los que el que se ejercita descubre la voz de Dios que le llama nuevamente a su seguimiento, “ensanchando el corazón” en el camino de la voluntad divina: Las meditaciones, las pláticas, los largos ratos de oración, la Misa celebrada, la Liturgia de las Horas comunitariamente rezada… Esto que constituye la vida ordinaria de los días de Ejercicios tiende al encuentro del alma con Dios en la sencillez y en el silencio.

Pero también se tiene la oportunidad de vivir otros momentos extraordinarios que, sin romper el ambiente de recogimiento, colaboran de igual modo al fin último de los Ejercicios. Nosotros hemos podido experimentar uno de ellos en la visita que nuestro Obispo, Don Esteban, nos ha hecho en la mañana del día 8 de diciembre, solemnidad de la Inmaculada Concepción de Santa María.

A las 10,30 am. llegó Mons. Escudero a la Casa de Espiritualidad del Verbo Divino, de Dueñas, para presidir la Santa Misa y alentarnos con su palabra. Habíamos cuidado especialmente la Liturgia y los Cantos para esta Misa presidida por el Pastor de la Diócesis. Don Esteban nos ha dirigido una preciosa homilía en la que después de situar el misterio de la Inmaculada en la Historia de la Salvación, nos ha ofrecido el ejemplo de tres actitudes de María que debemos imitar siempre en nuestras vidas: capacidad de silencio y de escucha de la Palabra de Dios, la obediencia a la voluntad de Dios, y el sentido de comunión con la Iglesia. Os recomendamos vivamente que escuchéis sus palabras en el siguiente enlace:

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Tras saludar personalmente a varios religiosos del Verbo Divino presentes, al Padre Director de los Ejercicios, al Rector del Seminario y a cada uno de los seminaristas, el Sr. Obispo regresó a Palencia para presidir, en la S. I. Catedral, la Misa Estacional con bendición papal propia de esta Solemnidad. Que María Inmaculada premie este detalle del Obispo y guarde siempre al Pastor y al rebaño a él encomendado.

Comienzan los Ejercicios Espirituales

En la programación anual de los seminarios mayores no pueden faltar nunca unos días dedicados a los ejercicios espirituales de los jóvenes que se preparan para el sacerdocio. Tan importante considera la Iglesia esta práctica, que dispone en el canon 246, 5 que “los alumnos (de los seminarios mayores) harán cada año ejercicios espirituales”.

En este puente de la Inmaculada, han llegado para nosotros esos días de retiro y oración. Desde la noche del 4 de diciembre y hasta la mañana del domingo 9, los seminaristas de Palencia y otro grupo de alumnos de otros seminarios de la región nos encontramos realizando nuestros ejercicios espirituales en profundo silencio y recogimiento.

El lugar escogido para este encuentro ha sido la Casa de Espiritualidad de los Misioneros del Verbo Divino. Se trata de una preciosa residencia situada en la carretera de Valoria la Buena, a dos kilómetros de la localidad palentina de Dueñas. Un lugar apacible donde es fácil rezar y descansar, gracias a sus magníficas instalaciones y sus cuidados jardines.

La dirección de estos ejercicios se la hemos encomendado al P. Carlos Clemente Pedroviejo, sacerdote de la diócesis de Alcalá de Henares, especialista en teología espiritual y buen conocedor de la figura y de la obra de San Juan de Ávila, doctor de la Iglesia y patrono del clero secular español. Aparte del rector y de los seminaristas de Palencia, se encuentran también realizando estos ejercicios tres seminaristas de la diócesis de Ávila, uno de Zamora y otro de La Rioja.

Les pedimos que en estos días especialmente se acuerden de los “ejercicitantes” en su oración, para que Dios siga realizando su obra de santificación en cada uno de ellos, y para que nosotros seamos muy dóciles a las inspiraciones del Espíritu, que desea configurar nuestro corazón con el de Jesucristo, sacerdote y víctima.

En la tarde del viernes 30 de noviembre dimos comienzo, en el Seminario Mayor de San José, a la novena en honor a la Inmaculada Concepción de María que, en esta ocasión, el calendario litúrgico ha querido fijar como pórtico y atrio del Adviento.

A nadie se le escapa el papel fundamental de la Santísima Virgen en este tiempo de espera. Ella es ejemplo de cómo hemos de recibir a Cristo, que viene a nuestro encuentro: con el corazón libre de todo pecado. Nosotros hemos de buscar la purificación por la penitencia. Ella fue la toda santa por su inocencia. Por este motivo, el  8 de diciembre de 1854, en su bula Ineffabilis Deus, el Papa Pío IX proclamó este dogma:

“…declaramos, proclamamos y definimos que la doctrina que sostiene que la beatísima Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de la culpa original en el primer instante de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atención a los méritos de Cristo Jesús Salvador del género humano, está revelada por Dios y debe ser por tanto firme y constantemente creída por todos los fieles…”

Con la ayuda de María hemos de vivir este tiempo como una novedad en nuestras vidas pues, cada Adviento es uno, del mismo modo que el Santo Sacrificio de la Misa es solamente uno. Hemos de renovar también nuestro corazón para que, especialmente en estos días, se aleje de la comodidad y el inmovilismo y esté dispuesto a disfrutar del gozo y la alegría que supone la Encarnación.

Con María hemos de vivir la virtud de la esperanza que, en este año toma una importancia mayor, si cabe, en el marco del Año de la Fe. Un periodo que la Iglesia debe aprovechar para llevar el Verbo, que en María se hizo carne, a todas las gentes. “Confiemos a la Madre de Dios, proclamada «bienaventurada porque ha creído» (Lc 1, 45), este tiempo de gracia” (Porta fidei, 15).

Álvaro P. A.

Santa Misa en rito Mozárabe

El pasado martes 27 de noviembre, los seminaristas de Palencia fuimos al Monasterio de San Pascual, en el paseo de Recoletos de Madrid, para asistir a una celebración especial. La Eucaristía que se celebra todos los martes por la tarde en esta iglesia de las hermanas clarisas se realiza en el rito hispano-mozárabe. La singularidad de este rito de la Iglesia católica atrae a un gran número de personas, por lo que el templo estaba lleno pese a ser un día laborable. La Santa Misa fue presidida por el padre Manuel González López-Corps, profesor de la universidad San Dámaso, y estuvo concelebrada por media docena de sacerdotes entre los que se encontraba nuestro rector.

Durante la celebración tuvimos la oportunidad de conocer bien las peculiaridades propias de este rito tan nuestro. Entre ellas, el comienzo de la celebración con la oración del sacerdote ante el altar e inmediatamente después, la proclamación de la Palabra. Y también la belleza de la fracción del pan, momento en el que el sacerdote divide la forma grande en 9 trozos simbolizando 9 misterios de la vida del Señor: Encarnación, nacimiento, circuncisión, aparición, pasión, muerte, resurrección, gloria y reino. También hay un momento de especial solemnidad cuando el sacerdote eleva la patena y el cáliz proclamando: “LO SANTO PARA LOS SANTOS”. Por último, se ofreció la comunión bajo las dos especies.

Es una bonita experiencia poder conocer los distintos ritos en los que la Iglesia católica celebra la Santa Misa. Y para nosotros ha sido una gracia especial haber participado en esta celebración.

Daniel B. R.

Vigilia de Cristo Rey

En aquel tiempo preguntó Pilato a Jesús: «¿Eres tú el rey de los judíos?» Jesús le contestó: «¿Dices eso por tu cuenta o te lo han dicho otros de mí?» Pilato le respondió: «¿Acaso soy yo judío? Tu pueblo y los sumos sacerdotes te han entregado a mí. ¿Qué has hecho?» Jesús le contestó: «Mi Reino no es de este mundo. Si mi Reino fuera de este mundo, mis seguidores habrían luchado para que no cayera en manos de los judíos. Pero no, mi Reino no es de aquí». Pilato le dijo: Conque ¿tú eres rey? Jesús le contestó:«Tú lo dices: soy Rey. Yo nací y vine al mundo para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha mi voz».

Sobre este pasaje del Evangelio de San Juan giró la Vigilia de Cristo Rey que dio comienzo a las 8 de la tarde del sábado 24 de noviembre en la Catedral de Palencia. El encuentro ha sido organizado por la Delegación de Apostolado Seglar, por el Consejo Diocesano de Laicos y por el Coro de la Parroquia de San José. Presidió este rato de oración Don César Vicente Lazcano, nuevo delegado diocesano de Apostolado Seglar.

La Vigilia comenzó junto a la Capilla del Sagrario, lugar de la presencia permanente de Cristo Rey del universo y Señor de nuestras vidas. Después del saludo inicial, nos dirigimos en procesión, con velas encendidas, hasta el trascoro de la Catedral. Allí se desarrolló el resto de la celebración. Con oraciones, silencios, canciones, homilía y testimonio hemos contemplado a Cristo que afirma que su Reino no es de este mundo y que su gobierno no es ejercido al modo humano. El amor, la esperanza, la entrega, la santidad son las armas de este Rey que sólo quiere reinar en nuestros corazones para llevarnos con Él a su Reino de felicidad.

Muchos son los mártires que antes de entregar su vida se acogían a esta imagen de Cristo Rey. Tengamos hoy la moción interior de gritar: ¡VIVA CRISTO REY!

René C. B.

Estas fueron las dos propuestas principales que el pasado sábado día 17 nos ofreció D. Juan José Infante en sus meditaciones durante el día de retiro espiritual.

El retiro dio comienzo a las 11 de la mañana con una meditación sobre al pasaje de Rom 12,5-16. Partiendo de este texto paulino fuimos buscando los mismos sentimientos del Corazón del Señor. A través de cinco puntos, expresados con sendas preguntas, fuimos desgranando el pasaje. Los cincos puntos expuestos fueron los siguientes:

  • ¿ Cómo es mi relación con Cristo?
  • ¿ Cómo exploto los dones que el Señor me ha dado?
  • ¿ Soy sincero en mis relaciones fraternas?
  • ¿ Me quejo de lo que me tiene encomendado? ¿ Lo hago con ilusión?
  • ¿ Soy un seminarista alegre y transmito a mí alrededor alegría?

A la 12:45 celebramos la Santa Misa y posteriormente rezamos el Santo Rosario como acción de gracias. Durante todo el día estuvimos en silencio y en la comida leímos unos fragmentos de la vida de Santo Tomás de Aquino.

A las 16.30 asistimos a la segunda meditación. Esta vez nos centramos en la figura de María. Vimos las actitudes de la Virgen en diferentes momentos de su vida y meditamos el gran testamento de María: “Haced lo que Él os diga”. Al término de la meditación se expuso el Santísimo toda la tarde hasta las 20:30 que comenzamos el canto solemne de las primeras vísperas del Domingo.

Le damos gracias al Señor porque a pesar de que todos los días está en nuestras vidas, pudimos dedicar un día entero para estar a solas con Él.

René C. B.

El sábado 27 de octubre de 2012 hemos realizado en el Seminario Mayor de Palencia nuestro primer retiro mensual del curso. Las meditaciones fueron dirigidas por Don German García Ferreras, sacerdote diocesano y buen conocedor de San Juan de Ávila.

Comenzamos a las 10,30 con la primera meditación que giró en torno a la alegría que debe vivir todo cristiano, y de manera especial el sacerdote. El retiro tuvo como eje central la figura del nuevo doctor de la Iglesia y patrono del clero secular español. En esta primera reflexión se nos presentaron las 3 cualidades que el Maestro Ávila pedía a los sacerdotes: (1) tener espíritu de oración, de modo especial, en la eucaristía; (2) poseer espíritu de pobreza; y (3) rechazar todo honor y reconocimiento del mundo. Después tuvimos un momento de oración personal, y a las 12,30 rezamos el Rosario ante la entrañable imagen de Nuestra Señora de Lebanza. A las 13 h. y como colofón de la jornada, celebramos la Santa Misa.

A las 16,00 h., el P. Ferreras dirigió la segunda meditación, que estuvo enfocada en el ejemplo de los santos, de manera particular, de San Juan de Ávila, Santa Teresa de Jesús y Santa Teresita. Algo interesante que nos dijo don German fue que parte de la alegría cristiana es no temer a la muerte, ya que si la muerte es el vehículo para el encuentro definitivo con Dios, entonces en ella no cabe la tristeza. A las 17,00 h. nuestro Rector expuso el Santísimo Sacramento, y tuvimos la oportunidad, durante 3 horas y media, de interiorizar en la oración personal delante del Señor lo que habíamos oído durante el día. Hemos concluído esta jornada de retiro con el canto solemne de las Vísperas.

Abel I. P. V.

Día de retiro en el Seminario Mayor

El sábado, 5 de mayo, fue una jornada de retiro espiritual para los integrantes del Seminario Mayor de San José de Palencia. Todos los meses del curso reservamos un día, ordinariamente sábado puesto que no hay clase, para hacer retiro espiritual en el Seminario. Estas jornadas mensuales son sumamente importantes para los aspirantes al sacerdocio de nuestra diócesis y contribuyen de manera importante en su formación espiritual. El retiro se realiza en ambiente de silencio e invitamos a algún sacerdote para que dirija las reflexiones.

El programa que desarrollamos el pasado sábado consistió en la meditación de las 10,30 h., que dirigió nuestro rector, y en la que nos habló de la Resurrección como acontecimiento histórico, como acontecimiento Pascual y como acontecimiento actual. Después nos propuso hacer lectio divina con el pasaje de los discípulos de Emaús que encontramos en el evangelio de San Lucas. Finalizada la meditación, el Santísimo Sacramento permaneció expuesto durante toda la mañana en la capilla del Seminario. Antes de la bendición rezamos todos juntos el Rosario meditado.

Por la tarde continuamos con nuestra jornada de retiro con una nueva meditación sobre la figura de Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra. Don Raúl nos propuso el texto de la Anunciación, para meditar en la vocación de María y en su respuesta generosa, que siempre es un ejemplo para nosotros en nuestro camino de seguimiento de Cristo Jesús. En el mes de mayo, en el que realizamos cada día el Ejercicio de las Flores, no podía faltar al menos una meditación que tuviera como centro a nuestra Madre del Cielo.

La “guinda” de este día de retiro fue nuestra participación en la Santa Misa, en la Catedral de la Almudena, en la que fueron ordenados 14 nuevos sacerdotes para la diócesis de Madrid. Estos neopresbíteros, procedentes de los 2 seminarios diocesanos de Madrid (el Conciliar y el Redemptoris Mater) han sido compañeros de los Seminaristas de Palencia en la Facultad de Teología de San Dámaso. El Sr. Cardenal de Madrid recordó que este día comenzaban a ser sacerdotes los diáconos de la Jornadas Mundiales de la Juventud. Dimos gracias a Dios por el nuevo ministerio de nuestros compañeros y pedimos para ellos generosidad y perseverancia en la tarea encomendada.

Una semana más, hoy miércoles, el Santo Padre se ha encontrado con peregrinos y fieles de todo el mundo en la Plaza de San Pedro con motivo de la Audiencia General.

Benedicto XVI ha hablado de un problema que surgió en la primera comunidad cristiana, “referido al ministerio de la caridad ante las personas solas y necesitadas de asistencia y ayuda”: “los de lengua griega comenzaron a quejarse contra los de lengua hebrea, porque sus viudas eran desatendidas en la distribución diaria (cf. Hch 6,1). Frente a esta emergencia relacionada con un aspecto esencial en la vida de la comunidad, es decir, la caridad con los débiles, los pobres, los indefensos y la justicia, los apóstoles convocaron a todo el grupo de discípulos. En este tiempo de emergencia pastoral sobresale el discernimiento hecho por los apóstoles. Ellos se enfrentan a la exigencia primordial de proclamar la palabra de Dios de acuerdo con el mandato del Señor, pero aún siendo esta la primera exigencia de la Iglesia, consideran igualmente en serio el deber de la caridad y la justicia, es decir, el deber de ayudar a las viudas, a los pobres, de proveer con amor a las necesidades en que se encuentran los hermanos y hermanas, para responder al mandato de Jesús: amaos unos a otros como yo os los he amado (cf. Jn 15,12.17 )”.

Continuó explicando el Papa esta mañana: “Hay dos cosas que aparecen: en primer lugar, existe desde aquel momento en la Iglesia, un ministerio de la caridad. La Iglesia no solo debe proclamar la palabra, sino también cumplir la palabra, que es amor y verdad. Y, en segundo lugar, estos hombres no solo deben gozar de buena reputación, sino que deben ser hombres llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, es decir, que no pueden ser solo organizadores que saben cómo “hacer” sino que deben “hacer” según el espíritu de la fe…; y por lo tanto su función ―si bien es sobretodo práctica―, es sin embargo una función espiritual. La caridad y la justicia no son solo acciones sociales, sino son acciones espirituales realizadas a la luz del Espíritu Santo”.

Benedicto XVI relaciona este hecho de la Iglesia primitiva con el episodio de la vida de Jesús en la casa de Betania, con Marta y María. “El llamado de Jesús: “Marta, Marta, te preocupas y te agitas por muchas cosas; y hay necesidad de pocas, o mejor, de una sola. María ha elegido la mejor parte, que no le será quitada” (Lc 10,41-42), así como la reflexión de los apóstoles: “Nosotros nos dedicaremos a la oración y al ministerio de la Palabra” (Hch 6,4), muestran la prioridad que debemos darle a Dios… En cualquier caso, no se condena la actividad por el prójimo, por el otro, pero se subraya que debe ser penetrada interiormente también por el espíritu de la contemplación”.

El Santo Padre nos ha recordado que “sin la oración diaria fielmente vivida, nuestra acción se vacía, pierde su alma profunda, se reduce a un simple activismo sencillo que con el tiempo nos deja insatisfechos. Hay una hermosa invocación de la tradición cristiana para ser recitada antes de una actividad, que dice: “Inspira nuestras acciones, Señor, y acompáñalas con tu ayuda, para que todo nuestro hablar y actuar, tenga siempre en ti su principio y en ti su cumplimiento”. Cada paso de nuestra vida, cada acción, incluso en la iglesia, debe estar realizada ante Dios, a la luz de su palabra”.

Volviendo al texto de Hechos de los Apóstoles, respecto a los siete varones elegidos para este nuevo ministerio, “los apóstoles no se limitan a ratificar la elección de Esteban y de los demás hombres. Sino “habiendo hecho oración, les impusieron las manos” (Hch 6,6)”. “El énfasis de la oración, “después de haber rezado”, es importante porque pone de relieve la dimensión espiritual del gesto; no se trata simplemente de asignar un encargo como en una organización social, sino que es un acontecimiento eclesial en que el Espíritu Santo toma posesión de siete hombres escogidos por la iglesia, consagrándolos en la Verdad que es Jesucristo: Él es el protagonista silencioso, presente en la imposición de las manos para que los elegidos sean transformados por su poder y santificados para hacer frente a los desafíos prácticos, los desafíos pastorales. Y el énfasis en la oración nos recuerda también que solo por la relación íntima con Dios, cultivada todos los días, nace la respuesta a la elección del Señor y se le confían todos los ministerios en la Iglesia”.

Las últimas palabras de Benedicto XVI en esta catequesis fueron: “Queridos hermanos y hermanas, el problema pastoral que llevó a los apóstoles a elegir y a imponer las manos sobre siete varones encargados del servicio de la caridad, para dedicarse ellos a la oración y a la proclamación de la Palabra, nos señala también a nosotros, la primacía de la oración y de la palabra de Dios, que, sin embargo, produce luego también la acción pastoral. Para los pastores esta es la primera y más valiosa forma de servicio a la grey a ellos confiada. Si los pulmones de la oración y la palabra de Dios no alimentan la respiración de nuestra vida espiritual, corremos el riesgo de asfixiarnos en medio de miles de cosas todos los días: la oración es la respiración del alma y de la vida. Y hay otro valioso llamado que me gustaría destacar: en la relación con Dios, en la escucha de su Palabra, en el diálogo con Dios, incluso cuando estamos en el silencio de una Iglesia o en nuestra habitación, estamos unidos en el Señor con muchos hermanos y hermanas en la fe, como un conjunto de instrumentos que, a pesar de su individualidad, elevan una única y gran sinfonía de intercesiones a Dios, de acción de gracias y de alabanzas”.

 

En el camino de la cruz

Los formadores y seminaristas del Seminario Conciliar de Madrid celebran todos los viernes de cuaresma un Víacrucis nocturno, al que asisten también otros bienhechores y amigos de la institución.  Este fin de semana, aprovechando que nos encontrábamos en Madrid, los seminaristas de Palencia nos hemos unido a este acto de piedad entrañable para acompañar al Señor en los distintos momentos de su camino de la cruz.

A las 21.30h. dio comienzo el acto de oración en la capilla del Seminario. Después de una plegaria inicial hemos salido en procesión hacia los  jardines de las Vistillas donde hemos recorrido las 14 estaciones del Viacrucis. Un Cristo Crucificado portado por los seminaristas ha presidido nuestro encuentro. La bella imagen estaba acompañada por 4 antorchas encendidas que le flanqueaban a derecha e izquierda. Entre estación y estación se fueron cantando diversos cantos a la Pasión del Señor y a los dolores de la Virgen María.

Terminado el itinerario devocional nos hemos dirigido nuevamente a la capilla para proceder a la adoración de la Cruz. Hemos pedido al Señor que reúna a todos los cristianos alrededor de su Santa Cruz y que los que nos preparamos para ser sacerdotes aprendamos en ella todas las lecciones para nuestra vida.

René C. B.