Blog de los Seminarios de Palencia

Seminarios Diocesanos Mayor y Menor de Palencia

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Vigilia de Pentecostés

Vigilia1El pasado sábado, 18 de mayo, los miembros del Seminario de Palencia acudimos a la convocatoria que se había realizado desde la Acción Católica y el Consejo de Laicos para participar de la Vigilia de Pentecostés, en la S. I. Catedral de San Antolín.

La celebración que comenzó a las 20,00 h., estuvo presidida por D. Esteban Escudero, obispo de la diócesis, y constó de tres partes, que invitaron a orar a los allí presentes, solicitando al Señor el envío de su Santo Espíritu.

En un primer momento, escuchamos los textos de la Palabra de Dios que la Santa Madre Iglesia nos proponía para la Solemnidad de Pentecostés. En la primera lectura se nos presentaba el pasaje de la Torre de Babel: una sociedad sin Dios. Frente a ella, la lectura de los Hechos de los Apóstoles que nos muestra al Espíritu Santo como artífice de la comunión en el seno de la Iglesia, Cuerpo místico de Cristo.

Tras la proclamación del santo Evangelio, D. Esteban dirigió unas palabras en las que invitaba, especialmente a los laicos, a ser sal de la tierra y luz del mundo. En su homilía, animó a profundizar en los contenidos de la fe, a entregarse al Señor, a dejarse amar por Él y a vivir testimoniando nuestra fe de manera coherente, haciendo especial hincapié en la vivencia de la virtud de la caridad.

En un segundo momento tuvo lugar un gesto en el que el Sr. Obispo entregó a cada uno de los fieles presentes un recipiente con una vela y un poco de sal, en clara alusión a la misión de los laicos en su vida ordinaria, donde han de desempeñar su labor apostólica.

Finalmente, oramos con la Secuencia de Pentecostés y elevamos al Señor nuestra súplica en la oración de los fieles, solicitando los dones de su Santo Espíritu.

Álvaro P. A.

Vigilia2

Oración

El pasado sábado 27 de abril, un día después de que se cumplieran los 75 años de la muerte San Rafael Arnáiz Barón, los seminaristas participamos en la XVIII Peregrinación a la Trapa, organizada por la Pastoral de Infancia y Juventud, de la Delegación Diocesana de Laicos de la Diócesis de Palencia, bajo el lema “Caminando por la vida con Jesús”. En esta ocasión la peregrinación consistió en primer lugar en un encuentro juvenil matutino en el Seminario Menor. Los jóvenes participantes fueron distribuidos en varios grupos para realizar una gynkana con diversas pruebas. Al final de las mismas se aprovechaba para profundizar en cómo vive la fe un joven o adolescente, qué interés tiene la fe en su vida, y otros temas similares. Mientras que Daniel estuvo acompañando a uno de estos grupos de adolescentes por la mañana, Álvaro, René y Abel  se reunieron junto a los adultos encargados de los diferentes grupos de adolescentes y jóvenes para debatir las necesidades y propuestas que se plantean a los encargados diocesanos de la pastoral juvenil. Tras esto, tuvo lugar un rato de oración, dirigido por las Hermanas Agustinas de la Conversión de Becerril de Campos. la reflexión giró en torno al texto de la aparición de Jesús a dos de sus discípulos camino de Emaús. Al término de la oración hubo unos minutos en los que varios sacerdotes administraron el sacramento de la reconciliación a todos los que quisieron recibirlo.

Mesa de experiencias

Tras la comida compartida, tuvo lugar una mesa redonda de experiencias en la que participaron varias personas: El P. Juan Javier Martín Hernández, abad de la Trapa, participó en esta mesa junto a un monje y dos novicios. También habló el joven Eduardo Esteban sobre su testimonio como voluntario en el Complejo Hospitalario de San Luis de Palencia (fundado por San Benito Menni y dirigido por las Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón de Jesús). Carola nos contó cómo había crecido en la fe a través de los grupos de Acción Católica General y de la Escuela Diocesana de Tiempo Libre. Y también Daniel expresó su testimonio de vocación y su biografía de fe con motivo de su entrada en el Seminario Mayor de Palencia en este curso. Finalizada la mesa de experiencias, nos trasladamos hasta el Monasterio Cisterciense de San Isidro de Dueñas, en autobuses, para asistir a la Eucaristía que presidió el Sr. Obispo de Palencia D. Esteban Escudero. Ya en el Monasterio, a todo este grupo de jóvenes y a los monjes trapenses se unieron muchas otras personas que habían acudido allí para asistir a la Santa Misa. Al final de la misma, el abad de la Trapa nos mostró una reliquia del hermano trapense San Rafael Arnáiz, que pasamos a venerar con devoción todos los asistentes.

Misa

De esta manera finalizó este encuentro, que desde el Seminario Mayor de Palencia esperamos con gran cariño todos los años, por la devoción especial que tenemos hacia San Rafael Arnáiz.

Foto después de la Santa Misa

Con las HH Agustinas

Después de la intensa jornada vivida en la fiesta de San Rafael Arnáiz, los miembros de la Comunidad del Seminario Mayor nos hemos desplazado hasta el Monasterio de la Conversión, en la localidad abulense de Sotillo de la Adrada, para hacer el retiro espiritual del mes de abril. Durante todo el domingo 28 de abril hemos estado en esta nueva casa de las HH. Agustinas para pasar un hermoso día de silencio y oración.

Llegamos a Sotillo a las 10 de la mañana, y después de saludar a las monjas, hemos escuchado la primera meditación, dirigida por la Hna. Carolina Blázquez Casado. El título de la misma ha sido un versículo del libro de las Lamentaciones (5,21): “Atráenos, Señor, para que volvamos a ti”. En la primera parte de la reflexión, la Hermana ha tratado de dar respuesta a por qué cada uno de nosotros necesitamos la conversión. Nuestra vida es un don de Dios, que nos ha traído a la existencia, y a la vez, cada uno tenemos un destino común: Dios. Convertirnos, vivir de cara a Dios, es, por tanto, una necesidad de nuestro propio ser. Dios, que nos precede en el amor, pide también nuestra respuesta de amor. En la segunda parte de la reflexión ha descrito las desorientaciones que experimentamos en nuestro camino verdadero: las que son fruto de nuestras pobrezas y las que son consecuencia de nuestros abandonos voluntarios del camino trazado por Dios para nosotros. Terminaba la meditación con unas pistas para salir de estas lejanías de Dios en las que podemos encontrarnos: Por el deseo, por las lágrimas y por la memoria del amor conocido y perdido.

A las 12,30 hemos celebrado la Santa Misa con la Comunidad de Agustinas y con un grupo de jóvenes que se encontraban haciendo un fin de semana de retiro en el Monasterio. Ha presidido la Eucaristía D. Arturo Otero, Delegado de Misiones de la Diócesis de Alcalá de Henares. En la homilía nos ha llamado a vivir del amor de Dios, abandonándonos confiadamente en él, para poder cumplir el mandamiento de amarnos los unos a los otros.

A las 4 de la tarde hemos tenido la segunda meditación, que ha dirigido la M. María del Prado González Heras, Priora del Monasterio. Con ella hemos seguido profundizando en el tema de la mañana. Nos indicaba la Madre cómo ‘comunión’ y ‘conversión’ se entretejen. La vuelta del hombre a Dios es fruto de la gracia. Cuando pedimos al Señor “atráeme” hacia ti, le decimos que nos ate fuertemente a Él… Así es el amor de Dios, un impulso que toca fuertemente nuestra atención, con una sobreabundancia de atracción para que nada nos despiste de la vuelta a Dios. El Señor nos rescata fundamentalmente por 3 caminos: Por sobreabundancia (Dios ama al hombre gratuitamente, con predilección y misericordia); por identificación; y por elevación.

También por la tarde participamos en las Vísperas y en la hora de adoración eucarística posterior que celebran todos los domingos en el Monasterio.

Solemnidad de San José en el Seminario

Misa de San José

En la tarde del día 19 de marzo, solemnidad de San José, bajo cuyo patrocinio se encuentra nuestro Seminario Mayor, celebramos su fiesta con una solemne Eucaristía presidida por el director espiritual del Seminario, D. Juan José Infante. El Rector del Seminario no pudo acompañarnos debido a la cercanía de la Semana Santa y su encomienda como delegado de las cofradías penitenciales de Palencia.

La celebración comenzó con una pequeña procesión en nuestra sede de Madrid en la que portamos el cuadro de San José que preside la capilla. En el recorrido le acompañamos con dos velas mientras cantábamos el himno a nuestro patrón. Finalizada la procesión, en la capilla, dio comienzo la Santa Misa.

En su homilía, D. Juan José destacó la figura del esposo de María, centrando nuestra atención en tres actitudes que los evangelios recogen del Varón justo. En primer lugar resaltó la fe que el Santo Patriarca mostró al conocer por medio del ángel que el Hijo concebido por María, su esposa, era por obra y gracia del Espíritu Santo. En segundo lugar subrayó la humildad de aquél que fue elegido por el Señor para cuidar de su Hijo y de la Santísima Virgen. Por último incidió en la docilidad que San José mostró para responder con prontitud a aquello para lo que el Señor le requería.

Al finalizar la Santa Misa, reunidos en torno a la imagen de nuestro Patrón, nos encomendamos a él pidiendo que despierte en los corazones de los jóvenes la generosidad necesaria para responder fielmente a la llamada del Señor.

Cartel del día del Seminario 2013El pasado domingo 17 de marzo celebramos el Día del Seminario 2013 con el lema “Sé de quién me he fiado”. Al ser este año laborable el martes 19 de marzo, solemnidad de San José, los actos previstos para esta festividad se trasladaron al domingo 17.

Durante la mañana, los seminaristas asistimos a diferentes parroquias de la capital para acercar nuestro testimonio a los fieles y dar a conocer cómo es la vida propia de un seminarista. También tuvimos la oportunidad agradecer las aportaciones económicas que han hecho los fieles durante este día en el que la colecta está destinada al Seminario. René visitó la parroquia de San Lázaro, Álvaro estuvo en la parroquia de María Reina Inmaculada, mientras que Daniel participó en las eucaristías de María Estela y San José. Abel tuvo que guardar cama por una gripe intensa de la que afortunadamente ya se está recuperando.

Por la tarde, desde el seminario, organizamos una vigilia de oración por las vocaciones, con exposición del Santísimo, en la Iglesia de San Agustín. Este rato de oración estuvo presidido por nuestro obispo D. Esteban Escudero. Los seminaristas ofrecimos nuestras meditaciones y testimonios sobre el pasaje de la 2ª Epístola de San Pablo a Timoteo del cual se ha extraído el lema de la jornada: “Sé de quién me fiado”. Tras el saludo inicial del rector del Seminario y las meditaciones de los seminaristas, el Obispo dirigió unas palabras a todos los presentes animándonos a trabajar firmemente por las vocaciones, tanto al sacerdocio como a la vida consagrada, insistiendo en la necesidad de crear espacios para que la llamada que Dios hace a los jóvenes pueda ser escuchada y discernida.

Agradecemos tanto al Sr. Obispo como a todas las personas, su plegaria fervorosa por las vocaciones, y estamos seguros de que con esfuerzo, trabajo y oración, nuevos jóvenes podrán escuchar y responder a la llamada que Dios les hace.

Daniel B. R.

Publicada en http://www.elnortedecastilla.es/local/palencia/

El pasado sábado 2 de marzo de 2013, la S. I. Catedral acogió la magna peregrinación de las Cofradías Penitenciales de la Ciudad de Palencia con motivo del Año de la Fe. El primer templo de la diócesis tuvo el lleno de los mejores días de fiesta puesto que cientos de cofrades se pusieron en marcha acompañando a los 16 pasos que se desplazaron hasta la plaza de la Inmaculada para el viacrucis que se rezó después de la Eucaristía.

A las 7 de la tarde daba comienzo la Santa Misa que presidió el Sr. Obispo, Don Esteban Escudero Torres. Con él concrelebraron 8 sacerdotes, entre los que se encontraba el Rector del Seminario, nuevo Responsable de Cofradías y Hermandades de la Diócesis de Palencia, que presentó al Prelado al numeroso grupo de peregrinos y le agradeció la invitación a proclamar juntos el Credo. Los seminaristas de Palencia hicieron las lecturas, sirvieron al altar y ayudaron a repartir el “pergamino” con el texto de la profesión de fe a todos los asistentes.

El Sr. Obispo quiso que esta celebración sirviera de pórtico litúrgico a la Semana Santa palentina y aprovechó para hacer un anuncio solemne del acontecimiento salvífico del Triduo Sacro en la homilía de la Misa. Explicó también el doble ciclo de celebraciones: las litúrgicas y las de piedad popular. Y animó a que las segundas broten siempre de las primeras, pues son su fuente y nunca las suplen. También sugirió a la Hermandad de Cofradías a que se institucionalizara para años sucesivos, al comienzo de la Cuaresma, el Viacrucis que íbamos a celebrar después. Si quieres escuchar la homilía de Don Esteban haz clic en el siguiente enlace:

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Después de la Santa Misa, los fieles llenaron la Plaza de la Inmaculada donde esperaban los 16 pasos que previamente habían trasladado en procesión desde la diferentes sedes de las Cofradías. Presidían el acto la Santa Vera Cruz y la Virgen de la Soledad. Alrededor de la Plaza situaron las imágenes que representaban cada una de las estaciones. Cuatro lectores recitaron las estaciones, los textos de la Escritura y las reflexiones que había preparado para la ocasión el P. Luis Miguel García, O.P. El Sr. Obispo de Palencia acompañado por el Responsable de las Cofradías y algunos otros sacerdotes, recorrió cada una de las estaciones. Los seminaristas portaban la cruz procesional y los ciriales. Esta preciosa oración que duró poco menos de una hora terminó con unas palabras del Sr. Obispo, la bendición y el canto de la Salve.

Retiro espiritual del mes de febrero

Visita de Don José Francisco

Durante el día de ayer, 23 de febrero, el rector y los seminaristas del Seminario Mayor pudimos disfrutar de una jornada de retiro espiritual que nos ayudó a profundizar en la solicitud de conversión a la que nos llama nuestra Madre, la Iglesia, en este tiempo de Cuaresma.

Durante la mañana, tuvimos la dicha de contar con la presencia de D. José Francisco Hernández Medina, sacerdote de los Heraldos del Evangelio, que se desplazó desde Toledo para dirigirnos las reflexiones de esta jornada de oración. En su meditación, se centró en las lecturas del II domingo de Cuaresma, poniendo el acento en las grandes pruebas que acompañan a las grandes vocaciones. Sin olvidar que el Señor, sabiéndonos débiles, nunca nos abandona ni nos pide más de lo que podemos ofrecer para responder a su llamada, sino que nos conforta y nos consuela.

Al comenzar la tarde, D. Raúl, nos introdujo a la Lectio Divina, a la que nos invita nuestro Obispo, de manera especial, en este año de la fe. Tras exponernos las cuatro “gradas” (lectio, meditatio, contemplatio y actio), centramos nuestra mirada en el texto evangélico de la conversión de Zaqueo.

El resto de la tarde, se dedicó a la contemplación y la adoración del Santísimo, dando por concluido el retiro, tras el canto de Vísperas presididas y la bendición eucarística, a las 21:00 horas.

Álvaro P. A.

Danos muchas y santas vocaciones

El Santísimo expuesto

Hace unos días, informábamos a los lectores del blog de una actividad que nos disponíamos a realizar en este día 19 de enero, que acaba de dejarnos. Se trataba de un encuentro de oración vocacional en la Capilla del Seminario Mayor de Palencia, y anunciábamos, también, el lema de la convocatoria: “Haced lo que Él os diga”. Nuestra reflexión giraría en torno al pasaje del milagro de la bodas de Caná y la intención común sería pedir al Señor muchas y santas vocaciones para nuestros Seminarios diocesanos.

Por fin llegó el día y pudimos difrutar, con un grupo numeroso de palentinos, de un rato de oración sereno en un ambiente cálido y acogedor. A las 10 de la noche la Capilla del Seminario Mayor de Palencia ya estaba llega de amigos y bienhechores del Seminario que tuvieron a bien venir a rezar con nosotros. Don Raúl Muelas, Rector del Seminario Mayor, que presidió la celebración hizo un saludo a los presentes y explicó en qué consistiría el encuentro… Acto seguido y ya revestido de capa pluvial expuso el Santísimo Sacramento en la gran custodia del Seminario. Marta Casado entonó el canto de adoración que fue secundado por todos los asistentes. Ayudaban al altar, revestidos con su túnica blanca, Daniel y Luis Miguel. El incienso se elevaba hasta el cielo. Y Jesús nos contemplaba a todos desde la custodia. Este primer momento finalizó con la lectura que Don Raúl hizo del pasaje evangélico de las Bodas de Caná.

El momento central de nuestro rato de oración estuvo constituído por tres breves meditaciones que presentaron tres de los seminaristas. Cada uno de ellos nos invitó a mirar a algunos de los personajes que aparecen en el relato evangélico. Álvaro puso su mirada en los discípulos que acompañaban a Jesús y que habían sido elegidos por el Maestro poco tiempo antes. El Señor les llamó para que estuvieran con Él y en Caná aparecen fortalecidos en su fe después de contemplar el primer milagro del Maestro. Abel nos invitó a mirar a María, la Madre buena que está atenta a las necesidades de los nuevos esposos de Caná. Ella ordena a los sirvientes que presten atención a su Hijo y le obedezcan… Y René nos habló de Jesucristo, que realiza el milagro de cambiar el agua de las purificaciones de los judíos en el mejor de los vinos. Nos invitó a considerar cómo Jesús hace nuevas todas las cosas. Después de cada reflexión, unos minutos de silencio y tras el silencio una canción que seguía invitándonos a la contemplación.

A las 11 de la noche, el Rector del Seminario impartía la bendición con el Santísimo Sacramento a todos los presentes que, con el corazón abierto, aguardaban ese momento de gracia. Ha sido emotivo vivir este encuentro de oración vocacional que se repetirá en otras ocasiones. Insistiremos en nuestra plegaria hasta que el Señor llene nuestro Seminario: “Pedid y se os dará…”.

Asistentes a la adoración

Don José Pérez

Durante este sábado día 19 hemos estado haciendo nuestra jornada de retiro espiritual del mes de enero. Estos días de silencio y oración, que repetimos todos los meses del curso, son muy esperados por todos los que constituimos la comunidad del Seminario Mayor de San José. En ellos dejamos a un lado otras ocupaciones de estudio y convivencia para centrarnos en lo único importante: escuchar la voz del Señor que nos invita a su seguimiento.

Hoy nos ha acompañado para dirigir las reflexiones D. José Pérez, canónigo de la S. I. Catedral y confesor ordinario de nuestro Seminario. La meditación de la mañana ha estado dedicada a la fe, y durante la tarde hemos centrado la atención en la vida oculta de Jesús. Al final de la mañana hemos celebrado la Santa Misa que ha presidido y predicado el Sr. Rector del Seminario, D. Raúl Muelas.

Don José nos decía en la primera meditación que no pretendía hacer un acercamiento teológico al tema de la fe, sino que nos acercaríamos a ella tal y como la encontramos en el Evangelio cuando el Señor la pide como condición para poder entrar en las almas. Apoyándose en varios textos evangélicos ha marcado cuatro puntos sobre los que ha girado la reflexión: la fe es un don de Dios, la fe nos lleva a fiarnos de Dios, la fe nos ayuda a amar la cruz, y la fe nos lleva a ser humildes.  Terminaba diciéndonos que necesitamos ser hombres de fe para cambiar este mundo.

La llegada del tiempo ordinario ha animado a D. José a hablarnos en la segunda meditación sobre la vida oculta de Nazaret. Nos indicaba que la mayor parte de la vida del Señor transcurrió oculta a los ojos de sus contemporáneos. Esta existencia callada es un gran misterio y a través de ella Jesús estaba redimiendo al mundo. La Sagrada Familia, en el discurrir cotidiano en Nazaret, daba gloria a Dios puesto que hacía su voluntad y lo hacía con amor… El predicador nos animaba a poner la mirada en tres dimensiones de nuestra vida ordinaria para afrontarlas siempre de una manera extraordinaria: la vida de piedad, la vida de caridad y la vida de trabajo. Terminaba la meditación con un pensamiento de Benedicto XVI que, citando a Orígenes, pone estas palabras en boca de Dios: ‘quien esté cerca de mí, está cerca del fuego’. El cristiano no debe ser tibio… El peligro del cristiano no es que diga ‘no’, sino que diga un ‘sí” muy tibio… La fe ha de convertirse en llama de amor…

Damos inmensas gracias a Dios por el regalo de este día que nos ha preparado también para la vivencia de la hora de adoración que celebraremos esta misma noche, de 10 a 11, y a la que hemos invitado a los fieles que deseen acompañarnos.

“Haced lo que Él os diga”

Cartel

El Beato Papa Juan Pablo II pedía a las comunidades cristianas que buscaran ser auténticas escuelas de oración (NMI, 33), donde cada uno se deje conquistar por el misterio de amor y de luz de Dios. Nosotros somos conscientes de que a rezar sólo se aprende practicando el hermoso arte de la oración. Únicamente el alma que pasa horas delante de la presencia real de Jesucristo en la Eucaristía podrá convertirse en maestro de oración. Y, de la misma manera, sólo la comunidad cristiana que adora a Jesucristo en el silencio del Sagrario será una escuela donde los fieles aprendan a rezar. Ésta es una tarea de toda la vida que no hemos de descuidar en ningún momento, por muchas que sean las actividades laborales o pastorales.

Por esta razón, en el Seminario Mayor de San José cuidamos cada día estos tiempos de silencio en los que la comunidad, con cada uno de sus miembros, se postra ante Dios para la oración personal o comunitaria. Y, en determinadas ocasiones, esta oración comunitaria de los seminaristas se abre a otros hermanos que quieran compartirla con nosotros. Eso es lo que haremos el próximo sábado día 19 de enero, en el rato de adoración eucarística que disfrutaremos con todos aquellos que quieran acompañarnos. Comenzaremos a las 10 de la noche y el Santísimo permanecerá expuesto en la Capilla del Seminario Mayor hasta las 11. Puede acompañarnos toda aquella persona que desee pasar un rato de cielo pidiendo al Señor que envíe nuevas vocaciones de especial consagración a nuestra diócesis y a la Iglesia.

Este encuentro de oración tiene como lema las palabras que la Virgen María dijo a los sirvientes de las bodas de Caná: “Haced lo que Él os diga”. La reflexión que harán los seminaristas girará en torno a este pasaje del evangelio de San Juan. Este tiempo sosegado de plegaria tendrá tres momentos de reflexión: en el primero centraremos la atención en los discípulos que acompañaban a Jesús y que él había elegido unos días antes; en el segundo pensaremos en la cercanía amorosa de Santa María, que siempre está pendiente de nuestras necesidades para presentárselas a su Hijo; y en el tercero veremos cómo Jesucristo es capaz de hacer nuevas todas las cosas. Y en todo momento tendremos una intención común: Rogar al “Dueño de la Mies que envíe obreros a su sementera”. Estáis todos invitados.